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diumenge, 23 de gener de 2011

Biel Ferrer Puig

AMB EL NERVI ATENT


No ens digueu paciència,
que se’ns perd el temps.


Isidre Fonts


Al nostre espai compartit de treball,
la remor s’enganxa en cada racó.
A l’agenda pensarosa del pla,
vessa el neguit per les tasques pendents.
Hi ha la incertesa, doncs, però la veu
d’algú ens parla amb esperança prou ferma:
- Tot ho farem, entre tots!
Mentrestant,
impacients, notem com passa el temps
i el dia del combat, com una festa,
que s’acosta cada minut que passa,
porta feina que encara està per fer.
Cal arromangar-se, esmolar les eines,
empènyer els troncs feixucs amb cors valents
perquè el clima no hi és propens.
Cau pedra
ara mateix i l’empresa perilla.
Qui vetlla els núvols crida, ordena: - Al cau
cal aixoplugar les municions!
La divisa, tendra i fràgil encara,
pateix: ni el gener ni el febrer ni el març
gosen sentenciar que florirà.
L’escamot de l’avantguarda primera
forneix un horitzó a l’abast al lluny:
no podem confiar la fita certa
a ningú que no siguem tu i jo.
Conversem d’estratègies prou tenses
i els rius davallen amb brogit humit
que s’endú la pols del silenci eixut.
Sabem que perdre hores és tan absurd
que abolim esma, distraccions, planys,
malgrat que ens encallem en certs moments,
quan els tarannàs extrems fan soroll.
Afrontem els actes sense recança
i n’aprenem tot fent camí rabent.
Muts, treballem com artesans del ferro
roent que ens forneix de pensaments alts
per si de cas en l’encontre coral
podem aportar el nostre mot ardent.
Entomem reptes, acarem parers,
construïm, plegats, el futur.
Lluitem,
amb el nervi atent. Fem. Decidim.

dimecres, 12 de gener de 2011

Alfonso López Gradolí

EL RITUAL


De madrugada, escribo unas palabras
resultado de meditaciones, el deseo
de pervivencia, la tensión que llevará al poema.
Miro los libros, la madera oscura
y ensamblo un armazón de vocablos,
la reseña de los hechos que pasaron.
Alrededor están los nombres de los otros,
los que dijeron “mar” antes de que yo lo viera.
Compruebo inermidad, escaso oficio,
en el desengaño ritual de hacer resumen
con un parcial convencimiento. Desvelo
un esplendor, trabajo con desasosiego
estas líneas que alguien comentará un día.

Estas horas de silencio delgadísimo.





JUAN GIL-ALBERT


La vida es para el alicantino
Juan Gil-Albert un recuerdo
de paz y de sosiego y compara
el día que pasa a una rosa
cuyo color se muda
rememoraba su jardín de el Salt
el paseo de olmos
las huertas murmullo del agua
la luz gris malva del atardecer
Juan vivió en una calle
valenciana con naranjos
le recuerdo en una conferencia
las manos sostenían
un libro encuadernado en piel verde
años más tarde le retrataría
Luis Massoni ante un espejo
en cuya parte alta pasan nubes




LOS NOMBRES QUE SON TARDES


La conmoción suavísima de la nostalgia.
Segura caligrafía que me ha grabado,
días que vuelven y entran en los versos.
Lejanos verdes que me dieron desconcierto,
bosques bajo el inmóvil aire. Quiero
decir los nombres que son tardes y caminos
y escribo con el sentimiento, rodeado
estoy del contorno tranquilo de la noche.
Miro esta luz agrisada, busco calmadores
sienas, colores que me benefician. Vuelve
un alboroto de ladridos y motores. Golpean
oscuramente los ruidos del verano,
un no sé qué de ausencia y vencimiento.
Recordatorio de la soledad, el arañazo
de lo inolvidable. “Vivir es un museo de cicatrices”,
dice Luis Rosales. Finales pálidos de días,
filtrada la luz solemne sobre el campo.
Vuelve el afán por explicar las tardes;
los árboles son oscuras hogueras recogidas.

dimarts, 11 de gener de 2011

Jaume C. Pons Alorda

L’espill prodigiós

Crec en el dia
perquè conec el fragment de nit
que cadascú porta en el seu dins.
Però, per què creu tothom
que la pedra és muda? Ans la pedra no calla,
crida tant que ni la sentim, tot arrecerant-nos
als profunds sepulcres celestes:
absoluta fondària dels cels que en nosaltres fan corona
escolant-se purpúriament sobre el nostre esguard emancipat.
Llavors, envoltats de destrals i dagues, resplendim i resplendim
davall del sol, plat de pus lluminós
que evidencia la podridura còsmica
com una gangrena extraordinària.

http://www.youtube.com/watch?v=1Zz0385pA9Q&feature=related

Lluís Calvo

Cataclisme

És aquest no saber, al límit de l’ossada,
qui encén el cos podrit per la toxina ardent
i abat de sobte el món que, impàvid, ens reclama
quan arrauxats obrim les comportes del vent.

És no saber si vas o véns, o si retornes,
al lloc mateix d’on neix la petja i el recer,
car si ésser és bastir, tan sols caldrà un no dir
arrelat entre els pins i les pluges de l’ombra.

Si el sí és no –i el no és sí–, ¿què més haurem de dir-nos?
Ara i demà fan temps. Abans de destruir-nos.

http://www.youtube.com/watch?v=1Zz0385pA9Q&feature=related

divendres, 7 de gener de 2011

Ángel Granja Rodríguez

A MIS ANÓNIMOS CAMARADAS


Para aquellos compañeros
que no están en el recuerdo;
sin embargo, la historia
se ha escrito gracias a ellos,
anónimos camaradas,
gente sencilla del pueblo.

A todos los que su vida
nos han servido de ejemplo
y, sin embargo, olvidados
por los cronistas del reino
que nos cantan esas gestas...
que siempre ganan los buenos.

El general duerme en casa
y el soldado en el infierno.
El juez aplica las leyes
y el humilde cae preso.
Los patrones se enriquecen
por el sudor del obrero.

Y entremedias de todo esto,
las luces del firmamento
brillan con luz apagada,
recordando al compañero
que un día se rebeló...
y que ahora yace muerto.

Olvidados por el mundo,
ignorados por los textos,
así pasaron su vida,
con su lucha y en silencio,
con la muerte siempre a cuestas,
con dolor y sufrimiento.

Recuerdo para el esclavo
que a latigazos fue muerto,
después de haber entregado
su vida para el imperio
y hacer más grande a los grandes
y más necios a los necios.

Levantaron pirámides,
construyeron grandes pueblos,
edificaron castillos,
ellos movían los remos,
les robaron sus mujeres,
sus hijos y hasta sus cuerpos.

Y siempre los poderosos,
a base de sangre y fuego,
mantenían su poder
para ocultar ese miedo
a la fuerza de la unión
que hiciera temblar su imperio.

¿Qué habría hecho Espartaco,
Viriato o los comuneros,
por poner unos ejemplos,
si no hubieran existido
a su lado compañeros,
que de forma tan callada
lucharon juntos... con ellos?

¿Qué habría sido del mundo,
sin los mártires labriegos
que explotaban los señores
para sus lucros y juegos
y levantaron su voz,
frente al castigo y el miedo?

Y de las revoluciones
que hicieron un mundo nuevo.
Que forjaron una industria,
que organizaron los gremios,
para poder defenderse
del malvado carroñero.

¡Solo nos hablan de líderes!
¡Claro que hacen falta líderes!
¡Qué dirijan al pueblo
para tomar el poder...
para ganar los terrenos...
para dirigir a las masas...
para ganar a los dueños!

¿Pero qué habrían hecho ellos
sin esos voluntariosos,
con sus ideas de lucha
frente a esos poderosos,
que en forma indiscriminada
les enviaron a los fosos?

Para ti es este homenaje,
anónimo compañero,
y si la historia te olvida,
y no estás en los entierros,
yo abriré los corazones
y mantendré tu recuerdo.

Anónimos camaradas
que yacéis en las cunetas
de los angostos caminos
donde os quitaron la vida,
anónimos camaradas
que llenáis fosas comunes
sin nombre en los pergaminos,
bajo tierra enmudecida.

Recibid este homenaje
y del modo más rotundo,
que sin vuestro esfuerzo y lucha,
sin vuestro ardor profundo,
el hombre no sería hombre,
ni el mundo sería mundo.

dimarts, 4 de gener de 2011

Ángela Serrano Herrera

SI SIQUIERA EL LLANTO

Si siquiera el llanto
fuera nuestro,
ya que no la dicha.
Hubo, sí, hubo una dicha plural.
Ahora, la dicha, ¿tuya?
El llanto, mío.
Si siquiera el llanto fuera nuestro…


TERCIOPELO “SHIFÓN”

Terciopelo shifón,
sobre el músculo cardiaco.
Terciopelo shifón,
tu juramento.
La palabra “jamás”,
de un modo instintivo,
o bien pensado,
resbaló fuera de ti
y vino a instalarse,
cual lienzo de exquisito terciopelo,
en las zonas del alma que necesitaban la caricia...
“Jamás”, perdió la dureza de la” jota”
y se extendió, manto de testas coronadas,
protegiendo mi corazón toda la noche.


DOLOROSA SOMBRA

Tu rostro aparece, se evapora.

Tu gesto... ¿es sí?, ¿no?
La rápida mirada, la sonrisa ladeada,
¿aprueban, están conmigo?
¿Son, están?
¿Tú estás? ¿Eres tú?
¿Cuento contigo? ¿Siempre?
¿Sueño? ¿Eres ese producto soñado?
¿Qué eres tú realmente?
¿Distinto? ¿Distante?
¿Cercano?
¿Eres yo? ¿Sólo yo?
¿Estás, otro, ahí?
¿Te escapas?
¿En el espejo?
¿Detrás del hechizo estás?
¡Turbadora sombra!

Manel Alonso Català

Ulls per a recórrer
amb carícies anònimes,
fugitives, clandestines,
les textures pretesament secretes
que s’oculten sota els plecs
fluids, sonors, d’un poema.
Ulls d’una avidesa addictiva,
perseguint caravanes de mots,
que ens demanen i s’atorguen
un vers més encara
per al gaudi comú.



Oïda per a escoltar com s’aproxima,
esmortint amb el tou dels dits,
la queixa dels vidres trencats de l’alba,
el gat incombustible de les hores;
eixir al seu encontre i agafar-lo al braç com un nadó,
acariciar-li amb sol•licitud el llom i la papada
i creure descobrir en el seu ronroneig
els jeroglífics indesxifrables
del perquè de tot plegat.


Olfacte per a desemmascarar
la flaire que retorna la imatge primigènia
del primer somriure que ens va seduir
i que vam anar perdent en el pou obscur
i sense fons de la memòria.
Olfacte per a ensumar el rastre
d’un miratge ingenu que s’oculta
darrere de l’ombra de les excuses
de totes les recerques.


De la col•lecció de poemes inèdita Per a què?, de Manel Alonso i Català

diumenge, 2 de gener de 2011

Manuel Méndez

Nada, nunca fue preciso
Que fuésemos a otros
Formulismos para versos
Que escribo en el vidrio
Quebrado por un golpe
que se olvida
Cuando llegas así, desnuda,
En el iris del ojo insomne
Que te incomoda
Que quebranta tus silencios.


La desnudez sin palabras.
La respuesta inaceptable.
La voluntad resquebrajada.
El don de sentir.
El flujo de las mareas.
El grito demoledor.
La quietud.


Hablemos del tiempo.
Del que usamos ayer.
Arropado por tu belleza.
La más suave
La más nítida.
Y hablamos de otros días,
Extraños.
Llegaron otros mundos.
Escondidos,
Pero no estaban solos.
Cavilamos los sucesos:
Una mano sobre el hombro.
Una cabeza que gira.
¿Y por qué su sonrisa fue tan cálida?
¿De dónde vino?
No tuvimos tiempo.
Pero el conocimiento nuestro
Dibujó una lejanía.