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dilluns, 7 de gener de 2013

Ángel Granja Rodríguez


A Miguel y Federico

Suenan murmullos al alba
Siempre se oyen con la muerte
Unos van marcando el paso,
A los otros ni se les siente,
Van a acabar con sus vidas
Por ser hombres diferentes.

Por eso, como un suspiro,
Flotando en el horizonte
Escribo por mis poetas
Que murieron en el monte,
Monte frío, monte negro,
Montes de azufre y de cobre.

Qué decir de nuestro Lorca,
Y su hermoso romancero,
Víctima de la barbarie
Del fascismo carroñero,
Y su Barraca andarina
Dando luz al temporero.

A mi querido Miguel,
Le escribiría un soneto,
Desde esa Orihuela viva,
O en un simple parapeto,
Desde esa Jaén tan brava,
¡Joder, cómo te respeto!

Vientos del pueblo me llevan…
Y mis manos temblorosas,
Lloran por los dos poetas
Víctimas de la carroña
Y cada uno con su muerte
Hicieron grandes sus fosas.

Federico, luz de luces,
Granadino de esperanza,
Romancero popular
Camborio de la mañana
Asesinaron tu vida
Pero no apagaron tu alma.

En la cárcel de Alicante,
Otra muerte vergonzosa,
Miguel, poeta del pueblo,
Perito de luna hermosa,
De ese rayo que no cesa,
De ese muerto sin su esposa.

Quieren pasar de puntillas
Porque no les interesa,
No sois voces de tinieblas,
Ni llantos de niebla espesa,
Sois altavoces del mundo,
Con una voz dulce y bella

Cuando Celaya nos dijo
Que debe ser la poesía,
Nos explicó que era un arma,
Un arma de valentía,
Voz cargada de futuro
Voz contra la hipocresía.

Quieren que no recordemos,
Vuestras denuncias y gritos,
Ni vuestros puños en alto,
Ni vuestros bellos escritos,
Por eso quieren dejaros
Como escritores perdidos

Miguel voz de la trinchera,
Sudor de niño yuntero,
Dulce sabor de cebolla,
Por la libertad yo muero,
Como la sangraste en vida,
Por la libertad… te quiero.

Federico de mi tierra,
Siempre serás recordado
Y eso no lo consiguió
El fascismo despiadado,
Creyendo que con tu muerte
Ibas a ser olvidado.

Miguel de mis esperanzas,
Cabrero que por la sierra
Sudabas sangre del pueblo,
También a ti te mataron
Pero nos quedó tu ejemplo
Y eso no lo borra el viento.

Os quiero recordad siempre
Y ese recuerdo es mi guerra
Sois páginas de la Historia
De la historia verdadera,
Del humilde compañero…
Y la gente de la tierra.

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